TURNAROUND COURIERS: MENSAJERÍA CON VOCACIÓN SOCIAL

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Fundada en octubre de 2002 en Toronto (Ontario, Canadá), TurnAround Couriers (TAC) es una empresa de mensajería con fines de lucro y a la vez, orientada a proporcionar trabajos estables y apoyo para la educación continua de jóvenes en situación de riesgo.

Desde sus inicios, TAC ha empleado más de 200 jóvenes en todos los roles de la empresa,  asociándose con agencias y refugios juveniles locales para ayudar con el proceso inicial de selección e investigación de posibles nuevas contrataciones.

En su origen el modelo comercial complementó al modelo social partiendo de la convicción que la obtención de beneficios debía construirse teniendo en cuenta a sus beneficiarios: los jóvenes en situación de riesgo social. Por ello, la oferta de servicios debía basarse en algo que la población objetivo pudiera asumir fácilmente y de ahí surgió la posibilidad de realizar el servicio de mensajería en bicicleta.

La creación de oportunidades, incentivos y la eliminación de barreras para que los empleados se involucren en la capacitación y la educación es una de las claves de su impacto social. Todo el personal recibe capacitación y disfruta de prácticas innovadoras en el lugar de trabajo, tales como adelantos en efectivo, para ayudar a cubrir los costos iniciales de mensajería, como una bicicleta o un casco, costos que se deducen de las pagas futuras a lo largo del tiempo.

Disponer de una misión social se consideró des de el primer día una elemento imprescindible, pero no suficiente. Una empresa social no puede lograr sus objetivos de impacto si el modelo de negocio no es sólido. Básicamente porqué sin ingresos sostenibles, el impacto no se puede financiar ni llevar a cabo y simplemente, deja de existir. TAC asume por lo tanto, la lógica de la competencia ante el resto de empresas de mensajería tradicionales que operan en la ciudad. Ello le obliga, como el resto, a ofrecer un servicio de calidad y a mantener precios competitivos. Se trata en definitiva de conjugar rentabilidad financiera con rentabilidad social, sin que una dimensión pueda separarse de la otra, para así poder cumplir su misión empresarial y social.

Bien al contrario de ser una debilidad, mantener dicha tensión es una fortaleza en la medida que le permite obtener cierta ventaja competitiva. Mientras mantenga precios razonables y una buena calidad de servicio, su orientación social le aporta un elemento distintivo tan necesario para operar en un mercado. Ello no se contrapone por otro lado, a la necesidad de fomentar una red sólida a su alrededor para ganar reputación, conectarse con clientes potenciales y asegurar nuevos clientes.

 


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Roger Sunyer es politólogo (UAB) y Máster en Dirección Pública (ESADE). Impulsó la introducción de la Banca Ética en Catalunya con la fundación de FETS - Finançament Ètic i Solidari. Es consultor de economía social, cooperativa, colaborativa y gestión pública, profesor de la "Nueva economía urbana" a los programas de Ciudad y Urbanismo de la UOC, autor de ensayos: Hacia una economía ciudadana y El Turismo ciudadano y sus enemigos. Y libros de ficción (catalán): El dilema existencial de Gerard Maler (en catalán) y Contes breus, brevíssims, d'escletxes i atzucacs (en catalán) | Twitter: @rogersunyer